ACERCA DE LAS TARJETAS DE CRÉDITO

Las tarjetas de crédito se denominan crédito revolvente porque usted pide dinero prestado —o realiza cargos— y a medida que usted paga este dinero, el crédito vuelve a estar disponible para que usted lo use una y otra vez. Ninguna tarjeta es adecuada para todo el mundo. Los términos y condiciones de las tarjetas de crédito pueden variar, por lo que es importante que se informe acerca de los costos de cualquier tarjeta de crédito.

Seleccionar la tarjeta adecuada —o la mejor— significa elegir aquella que se adapte a su situación personal y financiera. Considere qué tarjetas se aceptan donde usted compra, la tasa de interés, la cuota anual, los cargos por transferencia de saldo, las bonificaciones por inscripción y recompensas, como reembolsos en efectivo (cash back), viajes, etc.

MUJER CON TARJETA DE DÉBITO

Cómo funcionan las tarjetas de crédito

Cada vez que usted usa una tarjeta de crédito, está pidiendo un préstamo al banco que le emitió la tarjeta. Puede iniciar una transacción con tarjeta de crédito en una tienda, por Internet o usando una app en su teléfono.

Una vez que se aprueba la compra, el banco la abona al negocio y registra los cargos que se le facturarán a usted, el titular de la tarjeta. El banco paga primero y usted tiene que pagarle al banco, con intereses.

Estados de cuenta

Cada mes, su compañía de tarjeta de crédito le enviará un estado de cuenta mensual por correo postal o correo electrónico. Cada estado de cuenta incluirá los detalles de su cuenta, incluido el saldo pendiente de la cuenta y los intereses adeudados.

Puede encontrar los estados de cuenta y el historial de estados de cuenta por Internet o en la app de banca móvil de su tarjeta de crédito. También podría solicitar estados de cuenta de meses anteriores. Para obtener más detalles sobre estados de cuenta de tarjeta de crédito, visite el recurso Tarjetas de crédito – Administración.

Truth in Lending Act (TILA)

Una ley federal firmada en 1968 que establece que los acreedores deben proporcionar a las personas información completa y correcta sobre los costos y los términos del crédito. La Truth in Lending Act (Ley de Veracidad en los Préstamos) requiere que las compañías de tarjetas de crédito les proporcionen a las personas la siguiente información:

  • Cargos por financiamiento en dólares y como una tasa porcentual anual (APR, por sus siglas en inglés).
  • La institución emisora o la compañía de crédito que proporciona la línea de crédito.
  • El tamaño de la línea de crédito.
  • La duración del período de gracia, si lo hubiera, antes de que se deba realizar un pago.
  • El pago mínimo requerido.
  • Las cuotas anuales, si corresponde.
  • Los cargos por el seguro de crédito (si lo hubiera), que liquida su préstamo si usted fallece o queda discapacitado antes de que la deuda se pague plenamente.

TARJETAS DE CRÉDITO Y TARJETAS DE DÉBITO

Las tarjetas de crédito y las tarjetas de débito son diferentes. Las tarjetas de crédito actúan como un préstamo, y no están vinculadas a su cuenta de cheques o de ahorros. Las tarjetas de crédito también pueden ayudarle si se presenta una emergencia y no tiene dinero disponible. Sin embargo, debido a que una tarjeta de crédito actúa como un préstamo, se le cobran intereses.

Las tarjetas de débito se vinculan directamente a su cuenta de cheques, lo que le ayudará a controlar sus gastos. Ambas tarjetas pueden usarse en millones de lugares y son muy convenientes. ¡Recuerde que las tarjetas de débito funcionan de una manera diferente! Cuando usted usa una tarjeta de débito en una tienda, podría tener la opción de seleccionar “débito” e ingresar su número de identificación personal (PIN, por sus siglas en inglés), o seleccionar “crédito”.

En cualquiera de los dos casos, el dinero se deduce de su cuenta de cheques. Le advertimos que algunas tarjetas cobran un cargo por su uso en un país extranjero.


Uso responsable de las tarjetas de crédito

Por lo general, la gente gasta más cuando usa tarjetas de crédito en lugar de dinero en efectivo. Es fácil cargarse de deudas con las tarjetas de crédito sin siquiera darse cuenta, y no queremos que eso le suceda a usted. Por eso, como regla general, mantenga su deuda de las tarjetas de crédito lo suficientemente baja para que sus pagos requeridos no sean superiores al 10% de sus ingresos mensuales.

¡Muy buen consejo! Para mantener bajo control sus gastos con la tarjeta de crédito, pruebe esta estrategia: use dinero en efectivo o la tarjeta de débito para los gastos diarios, y guarde la tarjeta de crédito para comprar cosas más grandes y duraderas.

Ésa es una excelente estrategia. Le recordamos que cuando usa su tarjeta de débito, el dinero se deduce directamente de su cuenta de cheques. Pero con una tarjeta de crédito, está tomando el dinero prestado. Por eso, antes de cargar una compra a la tarjeta, piense no sólo en lo que quiere comprar sino también en cómo lo va a pagar.

Cuando comience a usar tarjetas de crédito, considere tener una sola tarjeta con un límite bajo. Esto le ayudará a sentirse cómodo usando el crédito y pagando lo que debe y evitará que se meta en grandes problemas de deudas.

Otro buen criterio es mantener siempre el saldo de la tarjeta de crédito por debajo del 70% del límite. Esto le ayudará a obtener buenos antecedentes de crédito, al demostrarles a los prestamistas que puede controlar la cantidad de crédito que usa. Y le deja suficiente crédito disponible en caso de emergencia.

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